Franz Josef

img_5683-web

Viajamos 6 horas desde Nelson hasta Franz Josef, que nos recibió con una niebla y lluvia importantes. El pueblo es mínimo, todos los que llegamos hasta ahí fue para hacer las excursiones al glaciar, que tiene el mismo nombre.
Nos hospedamos por dos noches en el Sir Cedrics Chateau Franz Backpacker & Motel, en una habitación privada que estaba justo encima del hogar de la sala común, por lo que siempre estaba aromatizada a leña. El hospedaje tiene el desayuno (pan, manteca, leche y cereales) y sopa de vegetales para la noche incluidos.
Teníamos reservada la excursión Glacier Heli Hike para el día siguiente a nuestra llegada, que incluía el transporte al glaciar en helicóptero, una caminata sobre el mismo y a la vuelta el pase para la pileta climatizada. Con el mal clima tuvimos que posponer dos veces la salida, para luego cambiar por otra excursión sin heli y sin glaciar de cerca. Parece que las chances de que haya un clima propicio son bastante pocas, por lo que es recomendable antes de planear llegar a Franz Josef, y a otros destinos de Nueva Zelanda donde la niebla pueda impedir actividades, mirar el pronóstico. Mientras esperábamos una definición, caminamos hasta una cueva donde hay glow worms, pero tampoco pudimos entrar porque estaba inundada. Almorzamos en The Landing Bar, un lugar con muy buenas porciones y precios.
Finalmente, nos devolvieron el dinero y reservamos la Glacier Valley Walk, que también incluye el pase a las piletas y el equipamiento de trekking de montaña en caso de no haber llevado. Esta empieza con el transporte en bus hasta la entrada del valle del glaciar con un guía, quien acompaña al grupo primero por la selva (que tiene las mismas características que la selva valdiviana chilena y argentina) a orillas del río Waiho, para ir entrando en el valle formado por el glaciar. Nos enteramos que Franz Josef, y Nueva Zelanda en general, se encuentra sobre una falla que viene acumulando energía de forma bastante alarmante, por el que todo el pueblo está siendo modificado para estar preparado de alguna manera para un posible terremoto. La vista es muy linda, tanto a la ida como a la vuelta, sobre todo cuando sale un poco el sol y se puede ver el glaciar. La caminata en total duró unas 3 horas y es muy fácil.

Deja tu comentario